LineasGo lleva al panel lo que hoy se anota en un cuaderno: dónde está cada unidad, por dónde pasó, a qué hora salió y quién controló ese paso. Pensado para líneas y sindicatos de Cochabamba.
Trufis, micros y taxitrufis · Cochabamba, Bolivia
Nada de esto es una promesa: es lo que la plataforma ya hace con líneas reales en pruebas de campo.
Todas las unidades de la línea sobre el mapa, con su estado y el tiempo transcurrido desde su última posición. Se ve de un vistazo quién está en ruta y quién no reporta.
La posición se captura desde el teléfono del conductor, también con la pantalla apagada, y se guarda aunque no haya señal: cuando vuelve la cobertura, se envía lo que quedó pendiente.
Las franjas horarias se configuran por día y por ruta —hora punta, valle, fin de semana— y de ahí sale a qué hora se espera cada unidad. Ningún horario está escrito en el programa.
El paso por cada punto de control queda registrado por GPS y lo confirma el controlador. El sistema no sanciona: deja la evidencia y la hora, y decidir sigue siendo de la línea.
Cada recorrido queda con su cronología: a qué hora salió, por dónde pasó, con cuánta diferencia y a qué hora llegó. Un recorrido se conserva con las reglas con las que realmente operó.
El conductor ve su recorrido en el mapa y cuál es su próximo control. No tiene que hacer nada más: abre la aplicación al empezar la jornada y el resto va solo.
La demostración se hace sobre una línea real: se instala la aplicación en el teléfono de uno o dos conductores, se marca el recorrido en el mapa y en la misma jornada ya se ve la flota en vivo y el historial del día.